domingo, 31 de enero de 2016

Intolerancia a la fructosa. Segunda parte



Intolerancia a la fructosa. Segunda Parte

La intolerancia a la fructosa se produce por la falta de una enzima necesaria para metabolizar la fructosa, llamada aldoasa. Los síntomas que pueden causar esta enfermedad son:

  • - náuseas (arcadas)
  • - vómitos (expulsión involuntaria de alimentos ingeridos)
  • - palidez (rostro con falta del color o rubor natural)
  • - sudoración (transpiración a veces excesiva)
  • - temblores musculares (contracciones en las articulaciones y otras partes del cuerpo)
  • - letargia (estado en el que el sueño produce mucho adormecimiento)
  • - hipoglucemia (bajo nivel de azúcar)
  • - convulsiones (movimientos involuntarios del cuerpo, a veces en forma de sacudidas)
  • - edemas (acumulación del líquido/retención de líquido en tobillos, muñecas, etc...)
  • - icteria (color amarillento de la piel)
  • - ascitis (acumulación de líquido en las zona abdominal)


Estos síntomas cuadran con muchos tipos de intolerancias, por lo tanto, si no nos hacen la prueba específica de intolerancia a la fructosa, nunca sabremos si la padecemos, ya que se asemeja tanto con otras intolerancias que los médicos si no la solicitamos no tendrán datos suficientes para ayudarnos.

Por lo general, la prueba se solicita al médico del aparato digestivo, recomiendo que se solicite la prueba para descartar la posible existencia de otras afecciones distintas a la intolerancia a la fructosa.

Mi blog, espero os oriente, sin embargo, es muy recomendable contar con pruebas fehacientes de laboratorio y ganar en seguridad.

La alimentación que debemos llevar a cabo, es sencilla, pero muy restrictiva. Como me comentan, se pasa mal, es dura, pero se recupera un equilibrio fantástico sobre tu cuerpo y mente.

Para empezar, debemos hacer una "depuración del organismo", ¿qué quiero decir con ésto? Hay que desintoxicarse por completo, eliminando todo elemento que contenga fructosa. 

Como comenté en la primera parte, esta enfermedad contiene problemas con el gluten y la lactosa, por lo tanto, para poder eliminar todas las toxinas, se convierte en una odisea. Puedo asegurar que se puede, cuesta mucho esfuerzo, pero se consigue.

Hay que llevar unas pautas dietéticas muy ajustadas y por desgracia, mucho cuidado para casi toda la vida. Como cualquier otra intolerancia, sus efectos remiten, es decir, disminuyen y se puede llegar a conseguir una vida más o menos normal.

Bueno, en base a lo que sé, también digo que son meses de investigación, contrastando datos y lo que más me sorprende es que se lo dices a algún médico, e incluso, alergólogos y se sorprenden de la existencia de la intolerancia a la fructosa. Así que os mantendré informados, intentaré exponer lo más rápido posible la tabla de edulcorantes y sus efectos en nuestro organismo.

¡Se puede y lo conseguiremos¡. ¡ Por una vida mejor¡

Un saludo :)